PROBLEMÁTICA DE LOS PLAGUICIDAS SINTÉTICOS
Texto escrito por Brenda Itzel González Lamadrid
Fecha: 18 de agosto del 2020
Imagen de skeese
Los plaguicidas se clasifican de distintas formas, la más conocida son acuerdo
al tipo de organismo nocivo que se desea controlar, habiendo insecticidas,
acaricidas, fungicidas, bactericidas, molusquicida, rodenticidas, antibióticos,
entre otros (Duran-Lara et al.,2020). Los plaguicidas químicamente, pueden ser
clasificados en los siguientes grandes grupos: organoclorados, organofosforados,
carbamatos y piretroides. O se pueden dividir en relación con su toxicidad aguda
o modo de acción (Ortiz et al., 2014; Jaramillo et al., 2009), también pueden
ser clasificados en orgánicos e inorgánicos, dentro de los de tipo orgánicos
existen dos categorías: Compuestos Orgánicos Volátiles (COV), derivados de
hidrocarburos y pueden presentarse como gas y ser altamente volátiles a
temperatura ambiente cuando su estructura química está formada por cadenas
menores a 12 carbonos (MAPAMA, 2017). Y los Compuestos Orgánicos Persistentes
(COP) también llamados internacionalmente como POP’s (Persistent Organic
Pollutants), los cuales son sustancias con estructura química generalmente
integrada por dos anillos bencénicos, acompañados de átomos de otros elementos,
tienden a representar una amenaza tanto para el medio ambiente como para la
salud, (MAPAMA, 2017), ya que es difícil su degradación biológica, fotolítica o
química por tener una estructura estable (Domínguez et al., 2010). Respecto a
los plaguicidas de tipo inorgánico, no existe información suficiente sobre la
toxicidad y evolución en el suelo (Gálvez et al., 2018). Pero se conoce que, al
poseer estructuras químicas estables, los plaguicidas tardan años en
descomponerse en formas menos tóxicas, por lo tanto, el uso excesivo de estas
sustancias resulta en su acumulación en los agro-sistemas. No obstante, a pesar
de ser sustancias peligrosas que pueden persistir en él ambiente, desempeñan un
papel importante en el control de numerosos seres vivos que compiten con el
hombre por productos agropecuarios y forestales, cabe resaltar que algunos
plaguicidas controlan vectores de enfermedades transmisibles, favoreciendo con
ello el área de la salud pública.
Debido al efecto que tienen los plaguicidas,
su demanda ha aumentado a nivel mundial desde la segunda mitad del siglo XX y
las principales causas están dadas por razones económicas, crecimiento acelerado
de la población, aumento de la demanda de alimentos, campañas de salud pública,
desarrollo de la industria química (Devine et al., 2008).
Aun cuando se siguen
las regulaciones prescritas para plaguicidas, la aplicación de insecticidas
puede tener consecuencias ambientales perjudiciales, así como también a la
salud, estas consecuencias se exacerban por el uso inadecuado y abuso de los
insecticidas (Devine et. al., 2008). De esta manera, el uso indiscriminado de
plaguicidas puede generar intoxicaciones graves en la población expuesta, siendo
un problema de salud mundial ya que se han documentado 300,000 muertes por año
debido a intoxicaciones agudas ocasionadas por plaguicidas, la mayoría de estos
decesos ocurre por la exposición a compuestos organofosforados, organoclorados y
al fosfuro de aluminio (Goel et al., 2007). Además, el uso de plaguicidas
sintéticos tiene posibles efectos carcinógenos, mutágenos y teratógenos de
acuerdo a estudios epidemiológicos (Jaramillo et al., 2009).
Los efectos de los
plaguicidas en el ambiente, se relacionan con tres principales variables, dentro
de las cuales están la toxicidad del pesticida, es decir la respuesta o efectos
tóxicos pudiendo ser agudos o crónicos, la persistencia también será un factor
clave ya que es la vida media del plaguicida que está determinada por procesos
de degradación bióticos y abióticos, finalmente el destino ambiental incidirá en
la afinidad del plaguicida por los medios que existen en ese sitio, siendo
sólidos, coloides, partículas en suspensión, solubilidad de líquidos y la biota.
Es importante mencionar que los efectos nocivos cambiarán de acuerdo a la
vulnerabilidad, susceptibilidad y resiliencia de los elementos de un ecosistema
(Jaramillo et al., 2009).
El uso de plaguicidas sintéticos ha generado problemas
de contaminación en el suelo, agua, aire, biota y sedimentos a través de
descargas de sustancias tóxicas a los sistemas lagunares, vía drenajes, riego y
lluvia, generando un factor de riesgo de contaminación para los ecosistemas terrestres y marinos (García-Gutiérrez y Rodríguez-Meza, 2012).
Imagen tomada por Alexas Fotos
Dentro del riesgo que existe en los ecosistemas terrestres, el suelo se ve afectado en sus diversos componentes, ya que afectan a
los microorganismo, disminuyen la descomposición de la materia orgánica,
modifican la estructura del suelo debido a que los herbicidas reducen la
cubierta vegetal por mencionar un ejemplo, favorecen la erosión, afectan el
percolado de agua y esto a su vez acarrea consecuencias negativas para los
sistemas acuáticos puesto a que muchas veces se descargan aguas que fueron
usadas en actividades antropogénicas, las cuales contienen una gran cantidad de
contaminantes incluyendo plaguicidas y su destino termina por ser un río, lago
u océano. Se ha reportado efectos crónicos en la vida acuática como tumores,
lesiones, inhibición de la reproducción, daño en el sistema inmunitario,
alteraciones hormonales, daños celulares y en el ADN, generando un problema a
través de las cadenas tróficas (Jaramillo et
al., 2009). Cabe mencionar que algunos plaguicidas tienen efecto de amplio
espectro ya que reducen el número de insectos que no son el blanco de su
acción, matando a insectos benéficos.
Texto escrito por Brenda Itzel González Lamadrid
Fecha: 18 de agosto del 2020
Referencias
- Durán-Lara, Ee.F., Valderrama, A. & Marican, A. (2020). Natural Organic Compounds for Application in Organic Farming. Agriculture 10 (41), 1-22, DOI:10.3390/agriculture10020041
- Jaramillo, F., Rincón, A.R. & R. Rico, (2008) Toxicología de los plaguicidas. En Jaramillo, F., Meléndez, M.E. & Aldana, M.L. (Ed.), Toxicología Ambiental (pp.285-322). Aguascalientes: Universidad Autónoma de Aguascalientes.
- Ortíz, I., Avila-Chávez, M.A. & Torres, L.G. (2014). Plaguicidas en México: usos, riesgos y marco regulatorio. Revista Latinoamericana de Biotecnología Ambiental y Algal, 5 (1), 26-46, DOI:10.7603/s40682-014-0003-9
- Gálvez, G.T., Sánchez M.R., Parra, F., García P., Aviña, G.N. & Santos, S. (2018). Plaguicidas en la agricultura mexicana y potenciales alternativas sustentables para su sustitución. Revista Biológico Agropecuaria Tuxpan.
- Devine, G.J., Eza, D., Ogusuku, E. & Furlong, M.J. (2008). Uso de insecticidas: contexto y consecuencias ecológicas. Rev Peu Med Exp Salud Publica, 25 (1), 74-100.
- García-Gutiérrez, C., & Rodríguez-Meza, G. D. (2012). “Problematica y riesgo ambiental por el uso de plaguicidas en Sinaloa.” Ra Ximhai, 8(3b), 1–10. Recuperado de https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=46125177005




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